viernes, 29 de enero de 2010

VUELVO A LAS ANDADAS

De nuevo. Otra vez. He vuelto a escribir, he vuelto a terminar un libro, he vuelto a publicar. ¿Es que no escarmiento? Pues no. No escarmiento. En esta ocasión, en catalán. Pero quienes no lean en esa lengua la tendrán dentro de no demasiado tiempo en castellano, publicada por Lumen. Ya avisaré.
He escrito una novela de aventuras, quién me lo iba a decir.
La presentará Mercedes Abad el próximo viernes 12 de febrero en Barcelona, en la librería Pròleg, a las 7 de la tarde. Calle Sant Pere més Alt, 46 (la calle del Palau de la Música).
Me encantaría que vinierais, claro.
Y me encantaría que os gustara la novela, también.

lunes, 28 de septiembre de 2009

IN MEMORIAM. ALICIA DE LARROCHA

Solo la vi una vez: oírla y verla tocar fue como levantar el vuelo, como ir hasta los lugares más lejanos e insospechados.

La escuché siempre, la admiré, la admiro. Desparece su cuerpo. Nada más. Su música y su amor por la música van a seguir mientras nuestro mundo siga. Y más, quizás.

Incomparable Alicia de Larrocha, con esas manos tan pequeñas que no llegaban a la octava pero que conseguían tocarla al unísono gracias a una velocidad literalmente imposible, es decir mágica. El poder del deseo. El absoluto.

lunes, 21 de septiembre de 2009

27 DE SETIEMBRE





El próximo domingo 27 de septiembre, a las 19:00h, en la nueva librería Pròleg, en C/ Sant Pere mes Alt , 46 -calle del Palacio de la Música-, se presenta el libro de recopilación de textos titulado 27 DE SEPTIEMBRE, del cual a continuación os copio la sinopsis que ha escrito su antóloga e impulsora, Esmeralda Berbel:


En el año 1935 el escritor Maksim Gorki lanza la propuesta de que escritores de todo el mundo escriban "Un día en el mundo" y ese día era el 27 de septiembre. La propuesta no acabó de cuajar. En 1960 el periódico moscovita Izvestia convocó de nuevo a escritores para que describieran con la mayor exactitud posible su 27 de septiembre de ese año. La escritora alemana Christa Wolf acepta y se entusiasma con la idea y escribe durante 40 años su 27 de septiembre dando origen al hermoso libro "Un día del año". En el año 2008 la escritora y profesora Anna Caballé me aconseja que lea el libro. Su lectura despierta en mí un deseo imparable de continuar la tradición. De ahí mi entusiasmo en buscar a mujeres que escriban y hacerles la propuesta. El sí fue tan grande, tan hermoso, que no necesité nada más que esperar a que llegara el día. 29 mujeres de diferentes ámbitos artísticos se pusieron a escribir con la mayor exactitud posible su 27 de septiembre. Cuando tuve todos los textos busqué una editorial. Alfama me respondió: el libro de C. Wolf es uno de mis libros de cabecera. Así es como mi deseo junto al deseo de los otros hizo posible este libro: 27 de septiembre, Un día en la vida de las mujeres.
************
Acepté el encargo con mucho gusto, el año pasado, cuando Esmeralda Berbel me invitó a participar en él. Porque además se da el caso de que el 27 de septiembre... pues es mi cumpleaños, así que siento este libro como un verdadero regalo.
*******
SI PODÉIS, OS ESPERO EL LA LIBRERÍA PRÒLEG EL DOMINGO A LAS 19:00H.

sábado, 12 de septiembre de 2009

EN RECUERDO DE LAURA NAVAU. (ROSA/NENA)

No suelo yo escribir entradas demasiado personales en el blog.
Ocurre sin embargo que hoy, por ser el día que es, deseo hacerlo.
Dicen que nadie muere del todo mientras haya alguien que lo recuerde.
Hoy, 12 de setiembre, a las 1o de la mañana más o menos, se cumplieron 20 años de la muerte de mi madre, Laura Navau. (Algunos la conocieron por Rosa, otros por Nena). Tenía 49 años. Y era una mujer muy singular. Apasionada, vital, compleja, sensible, divertida, tierna, culta, inteligente. Muy cariñosa. Amiga de sus amigos. Y una madre excepcional.
Porteña enamorada de Barcelona. Viajera incansable. Decía que cuando una viajaba no podía tener ni sueño ni hambre ni dolor.
Leía mucho, le gustaba la ópera. La música en general.
Era aventurera, valiente, atrevida. De izquierdas. Solidaria.
Tenía una voz preciosa y profunda, pero cantaba mal.
Sigo echándola de menos. Como el primer día. No puedo comprender cómo he sido capaz de vivir veinte años sin verla. Ni cómo voy a ser capaz de seguir así para siempre.
Hay mucha gente que la recuerda con cariño. Me lo dicen a veces, quienes la conocieron, me dicen "qué especial era tu madre, qué fantástica".
Esta foto que dejo aquí se la tomé un día en que estábamos charlando las dos en mi habitación. (Esa mesa sobre la que está apoyada era mi mesa de estudio, de la época universitaria. La lámpara de pie es la que todavía tengo). Es probable que en ese momento tuviera justo la edad que tengo yo ahora, cuarenta y cinco años, sí.
Le gustó mucho vivir. Y lo hizo intensamente.
Seguro que le habrían entusiasmado los teléfonos móviles, internet, los blogs. No tendría uno, pero le encantaría aparecer en éste.
Va por ella.

domingo, 6 de septiembre de 2009

MÁQUINAS EXPENDEDORAS



Las he visto de todas clases: de tabaco, de pastelería, de bebidas, de tampax, de preservativos, de libros incluso. Pero de cebos vivos... no. De algo vivo, no. Ahí los pobres gusanos esperando a que alguien meta una moneda en la ranura y se lo lleve para pincharlo en el extremo de un anzuelo sin otro destino que ser engullido por un pez que a su vez será deglutido por un ser humano que a su vez será eliminado por otro tipo de voracidades. Vendrán más tarde máquinas con perros, gatos, vacas, conejos, cochinillos, pollos.
Y entonces nos veo en un futuro no demasiado lejano metidos en esas expendedoras, a nosotros los humanos, apretados ahí, enlatados esperando a que nos toque el turno para bajar por la pendiente hasta la bandeja de salida y ser el cebo de no sé qué. Los light, los descafeinados, los enteros. Y nuestros posibles clientes mirando nuestra foto y nuestro precio, revisando las monedas que llevan en los bolsillos y preguntando al de al lado, ¿de cuál queréis?
Pero, ¿de qué clase de clientes se tratará?

miércoles, 22 de julio de 2009

BREMEN EN MADRID Y MADONNA EN BARCELONA


¿Y qué tienen que ver el grupo Bremen de Madrid y la actuación, ayer 21 de julio, de Madonna en Barcelona?, diréis vosotros. Y yo contestaré: Nada de nada, y eso es lo interesante de Bremen.
Bremen es un taller literario que empieza a reunirse en Madrid en 2007. Lo forma gente diversa, proveniente de campos distintos e incluso dispares. Nos llega ahora este libro, Camarote 503, en que se reúnen relatos de los integrantes de ese grupo que se congrega en un sótano de Malasaña -y seguro que fuman y aquello se llena de humo; como si lo viera.
Acabo de recibir el libro: lo voy a leer con todas las ganas. Escriben en él amigos a lo que conozco y quiero y amigos a los que no conozco -de un modo un otro, estoy cerca de quienes aman la literatura, y esa cercanía puede, en cierto sentido, llamarse amistad, aun entre desconocidos. Siempre he pensado que la gente que lee constituye una especie humana característica, con una serie de rasgos comunes curiosos. Otro día hablamos de ello, si os parece. Porque... ¿estáis de acuerdo, no?
Entonces viene el tema de Madonna. Venimos de Bremen, lo auténtico, a Madonna, el artificio. No os voy a contar qué hacía yo ayer en el concierto de Madonna, pero sea como fuere estaba allí. Aunque no me guste y aunque en algún momento pensara que por culpa del volumen a que estaban los bajos iba yo a escupir mi corazón, zas, como el hueso de un mango.
Madonna canta mal. Pero mal de verdad, es decir, que desafina, da gritos involuntarios. El espectáculo lo constituye lo que lleva a su alrededor, producto del dinero invertido en el negocio. No descubro nada a nadie, lo sé. Pero mira lo tranquila que me quedo.
Del concierto me causaron gracia dos cosas (en algo tenía que fijarme, para aguantar hasta el final): Que la gente que estaba apiñada en pista sostenía en alto algo que recordaba a cuando, en el pasado, la gente encendía su mechero y se quemaba el dedo a poco de sostenerlo encendido. No eran mecheros, eran móviles, pero el efecto, el mismo. Qué gracia que esa imagen se repita, ¿no?
Y la otra cosa que me llamó la atención es que, antes de empezar, en la pista, hubo una mujer con los santos valores de colocarse allí en medio con una silla que se había traído de su casa. Me encantó. Me dio risa. Insuperable, allí ella en el salón de su casa, como si dijéramos, dispuesta a ver lo que echaran en el escenario.
Conclusión: Os recomiendo el libro de los Bremen.
Vale.

viernes, 17 de julio de 2009

PEP TOSAR. MOLTS RECORDS PER A IVANOV

A partir de Ivanov, la obra de Chejov, Pep Tosar y Albert Tola han construido un universo de sentidos que se vierte sobre el entendimiento de los espectadores como si fuera algo ardiendo.
No se puede salir indemne del Círcol Maldà. Y eso es lo que debería ocurrir siempre con el teatro -con el arte-, que no hubiera refugio posible ante él, que se sintiera uno descubierto y desenmascarado, que a uno le faltara el aire y lo buscara en el inevitable cuestionamiento que hay que hacerse de las cosas a poco que se esté de verdad vivo, y no vegetando. Emoción, conmoción, preguntas.
Impresionante lo que ocurre en esa minúscula sala del Círcol Maldà, ante sesenta personas que pueden notar el aliento de los actores y actrices, ver su sudor y creer con ellos en cada palabra dicha.
Hasta el 26 de julio puede verse. No quedan entradas, pero hay listas de espera.
Todos lo hacen bien, doy fe. Pero oigan, lo mío con Pep Tosar es idolatría. Ese señor hace en el escenario lo que le da la gana, lo borda, suma y sigue. Es un actor inmenso. Es una bestia, con perdón. Siempre consigue transportarme. Y qué bien acompañado, además, por Cristina Cervià, Víctor Pi, Xavi Frau y una Laura Aubert que me ha dejado fascinada. Qué poderío el suyo.
Os copio a continuación un texto de Passolini, de 1974, citado en la obra, y que de algún modo recoge el espíritu crítico que se expone y se propone junto a la bella historia de amor que se cuenta.
"Entonces, yo pienso esto: el fascismo, el régimen fascista, no es otra cosa que un grupo de criminales en el poder, pero este grupo de criminales en realidad no ha podido hacer nada, no ha conseguido incidir en la realidad de nuestro país. Ahora, en cambio, pasa lo contrario. El régimen es un régimen democrático, etcétera, etcétera, pero la aculturización, la homologación que el régimen no consiguió obtener en absoluto, el poder de hoy, es decir, el poder de la sociedad de consumo, en cambio, consigue obtenerlo perfectamente al destruir las diversas realidades particulares, al quitar realidad a las diversas formas de ser humano que nuestro país ha producido históricamente de forma muy diferenciada. Y esta aculturización nos está destruyendo, y no puedo decir otra cosa: el verdadero fascismo es precisamente este poder de la sociedad de consumo que nos destruye. Y esto ha pasado tan deprisa que de hecho casi no nos hemos dado cuenta. Ha pasado en los últimos cinco, seis, diez años. Ha sido una especie de pesadilla en la que hemos visto cómo se ha ido destruyendo el país a nuestro alrededor hasta desaparecer. Y ahora, mientras nos despertamos, tomamos consciencia de esta pesadilla y nos damos cuenta de que ya no hay nada que hacer".

Aquñi dejo mis artículos más recientes aparecidos en La Vanguardia. Espero que los disfruten. :-)