
MUY IMPORTANTE. Se ha publicado una guía de ayuda para mujeres víctimas de una agresión sexual. Os copio a continuación la Introducción de la misma. Creo que merece la pena hacer difución del texto. Es un trabajo serio y riguroso del Servicio de Psiquiatria, Comisión de Violencia Intrafamiliar y de Género del Hospital Clínico de Barcelona.
Puede leerse completa al clickar sobre el título, al final de este post.
INTRODUCCIÓN DE LA GUÍA.
La violencia sexual es una de las formas más frecuentes de violencia contra las mujeres, ejercida por los hombres a lo largo de toda la historia.
Se ha utilizado tanto en tiempo de guerra como en tiempo de paz para dominar, humillar y controlar a las mujeres invadiendo su cuerpo, su mente y su sexualidad. La agresión sexual es un delito grave que atenta contra la libertad, la dignidad y la integridad física y psicológica del ser humano.
Las agresiones sexuales son uno de los delitos más frecuentes que afectan a las mujeres. Sin embargo, a lo largo de la historia se han hecho invisibles y se han banalizado, con argumentos que sostienen el mito del héroe violador (Urra, 2007). En las culturas en que el sexo se considera un derecho masculino, la violación no se entiende como un delito. Se extienden creencias del tipo «Cuando la mujer dice no, realmente quiere decir sí», «Las mujeres, tras ser víctimas de violaciones, acaban disfrutando », «No lo debió pasar tan mal, porque no gritaba», para hacer creer a las mujeres que son ellas las culpables.
Se ha utilizado tanto en tiempo de guerra como en tiempo de paz para dominar, humillar y controlar a las mujeres invadiendo su cuerpo, su mente y su sexualidad. La agresión sexual es un delito grave que atenta contra la libertad, la dignidad y la integridad física y psicológica del ser humano.
Las agresiones sexuales son uno de los delitos más frecuentes que afectan a las mujeres. Sin embargo, a lo largo de la historia se han hecho invisibles y se han banalizado, con argumentos que sostienen el mito del héroe violador (Urra, 2007). En las culturas en que el sexo se considera un derecho masculino, la violación no se entiende como un delito. Se extienden creencias del tipo «Cuando la mujer dice no, realmente quiere decir sí», «Las mujeres, tras ser víctimas de violaciones, acaban disfrutando », «No lo debió pasar tan mal, porque no gritaba», para hacer creer a las mujeres que son ellas las culpables.
Despréndase ya de estas ideas y piense que nadie tiene derecho a agredirla. Si ha sido, es o cree que puede ser víctima de una agresión sexual, estas páginas pueden ayudarla a enfrentarse a esta situación traumática.
Las víctimas de una agresión sexual jamás son ni cómplices ni culpables.