viernes, 17 de julio de 2009

PEP TOSAR. MOLTS RECORDS PER A IVANOV

A partir de Ivanov, la obra de Chejov, Pep Tosar y Albert Tola han construido un universo de sentidos que se vierte sobre el entendimiento de los espectadores como si fuera algo ardiendo.
No se puede salir indemne del Círcol Maldà. Y eso es lo que debería ocurrir siempre con el teatro -con el arte-, que no hubiera refugio posible ante él, que se sintiera uno descubierto y desenmascarado, que a uno le faltara el aire y lo buscara en el inevitable cuestionamiento que hay que hacerse de las cosas a poco que se esté de verdad vivo, y no vegetando. Emoción, conmoción, preguntas.
Impresionante lo que ocurre en esa minúscula sala del Círcol Maldà, ante sesenta personas que pueden notar el aliento de los actores y actrices, ver su sudor y creer con ellos en cada palabra dicha.
Hasta el 26 de julio puede verse. No quedan entradas, pero hay listas de espera.
Todos lo hacen bien, doy fe. Pero oigan, lo mío con Pep Tosar es idolatría. Ese señor hace en el escenario lo que le da la gana, lo borda, suma y sigue. Es un actor inmenso. Es una bestia, con perdón. Siempre consigue transportarme. Y qué bien acompañado, además, por Cristina Cervià, Víctor Pi, Xavi Frau y una Laura Aubert que me ha dejado fascinada. Qué poderío el suyo.
Os copio a continuación un texto de Passolini, de 1974, citado en la obra, y que de algún modo recoge el espíritu crítico que se expone y se propone junto a la bella historia de amor que se cuenta.
"Entonces, yo pienso esto: el fascismo, el régimen fascista, no es otra cosa que un grupo de criminales en el poder, pero este grupo de criminales en realidad no ha podido hacer nada, no ha conseguido incidir en la realidad de nuestro país. Ahora, en cambio, pasa lo contrario. El régimen es un régimen democrático, etcétera, etcétera, pero la aculturización, la homologación que el régimen no consiguió obtener en absoluto, el poder de hoy, es decir, el poder de la sociedad de consumo, en cambio, consigue obtenerlo perfectamente al destruir las diversas realidades particulares, al quitar realidad a las diversas formas de ser humano que nuestro país ha producido históricamente de forma muy diferenciada. Y esta aculturización nos está destruyendo, y no puedo decir otra cosa: el verdadero fascismo es precisamente este poder de la sociedad de consumo que nos destruye. Y esto ha pasado tan deprisa que de hecho casi no nos hemos dado cuenta. Ha pasado en los últimos cinco, seis, diez años. Ha sido una especie de pesadilla en la que hemos visto cómo se ha ido destruyendo el país a nuestro alrededor hasta desaparecer. Y ahora, mientras nos despertamos, tomamos consciencia de esta pesadilla y nos damos cuenta de que ya no hay nada que hacer".

5 comentarios:

Què t'anava a dir dijo...

comparteixo tot el que dius sobre Pep Tosar. És un d'aquells autors que t'oblides de que són ells quan es fiquen a la pell d'un personatge. És fantàstic!

NáN dijo...

Desde Madrid, no me queda más remedio que creerte hasta la última coma, porque sé que nunca mientes, y referirme a la cita, que ma da escalofríos.

Decir eso, en 1974, revela una capacidad de penetración en lo que le rodea que no extraña en él, pero sigue siendo brutal. De lo que tenemos ahora no se extrañaría: lo que él decía llevado a las penúltimas consecuencias. No cito, para no aburrir, lo que sale en los periódicos.

Y he dicho a posta "penúltimas" porque les quebramos las piernas (metafóricamente) ahora, lo que según el texto de Passolini es imposible, o el futuro será el pasado más negro.

Flavia Company dijo...

Què t'anava a dir:
Oi que sí? És al·lucinant!

Nán:
Gracias por tus palabras.
Y sí, escalofriante que en 1974 y a pesar de su tanta lucidez, pudiera ya decir lo que decía...

Laia dijo...

Genial la obra, el montaje y el reparto. Y el teatro, el Círcol Maldà, una gozada también. Suerte que lo han vuelto a abrir.

Flavia Company dijo...

Laia:
Pues sí, la verdad que genial. Y el Círcol, también, en efecto. Qué lugar tan particular, ¿no? Entrañable. E inquietante.