miércoles, 17 de octubre de 2007

A UNA ISLA DESIERTA


Qué nos llevaríamos a una isla desierta.


Hace algunos años leí un magnífico libro de Amélie Nothomb titulado "Les combustibles". Un renombrado profesor de literatura, su alumno aventajado y la novia de éste se encontraban ante la tremenda tesitura de tener que emplear libros como combustible, pues el frío los atenazaba y no podía hallarse ningún otro material con el que calentarse, después de haber acabado con muebles y demás enseres susceptibles de prender -estaban en tiempos de guerra o posguerra-. Total, lo difícil era elegir qué títulos iban primero a la quema, de cuáles se podía prescindir en primer lugar... Gloriosa idea, justo la inversa a la que pregunta qué libros se llevaría una a la isla desierta...


Una vez le pregunté a Cristina Fernández Cubas -permitidme recomendaros con vehemencia entusiasta sus libros "El ángulo del Horror", "El año de Gracia", "Cosas que ya no existen" o "Parientes pobres del diablo"-, qué libro se llevaría a una isla desierta y, con gran tino, me respondió que se llevaría una enciclopedia. Me pareció una gran idea. Muy útil. ¡La de saberes prácticos que se tendrían a mano para las más diversas vicisitudes! Seguramente ya había pensado en el tema, pues justamente su novela "El año de Gracia" es una visita a la historia de Robinson Crusoe que no tiene desperdicio.


No sé yo qué libros me llevaría a una isla desierta. Me costaría mucho decidirme. Lo que sí creo es que me llevaría unas cuantas libretas en blanco y mucha mucha tinta.

21 comentarios:

clu dijo...

Mujer previsora sin duda, pues, aunque pueda parecer algo críptico, es bien sabido que no hay nada mejor que la tinta para fondear de forma segura, ya sea en una isla desierta o donde sea.

FLAVIA COMPANY dijo...

Qué alegría tenerte al fin por aquí, visible, Clu. Queda para la memoria con tu entrada aquella mala traducción que confunció tinta con ancla para disfrute y gozo de todos los que después supimos y reímos y lo aprovechamos para hacer bromas cada vez que podemos.

francis black dijo...

yo Notulas de CRISTÓBAL SERRA , es un libro muy breve , pero lo puedes leer mil veces y lo puedes abrir po cualquier pagina , habla de religion , burros , literatura , el tao , cosas cotidianas . Las NÓTULAS son una especie de aforismos , mas largos y mas poeticos , menos pedantes .SERRA es para mi el mejor escritor vivo en castellano .

un poco de información :


Epílogo: Adolfo Montejo

Colección: Ardora Exprés / EXP-009
Madrid, 1999
ISBN: 84-88020-16-3
Págs: 64

Precio: 9,00 EUR

Reconocido como una de las personalidades más originales de las letras españolas, Cristóbal Serra (Palma de Mallorca, 1922) figura entre los escritores que con más justicia merecen el calificativo de «raros», tanto por el valor de su obra como por la escasa noticia que se tiene de ella. «Serra habita el secreto -escribe Octavio Paz- con la misma naturalidad con que otros nadan en el ruido». El propio Serra afirma: «Hay libros que rugen y libros que cuchichean». Encuadrable sin duda entre estos últimos, la colección de fragmentos que aquí presentamos revela el talento aforístico de un autor en cuya escritura convergen la filosofía y la poesía, la erudición y la crítica, el humor y la mística. Traductor de Lao-Tse, Blake, Melville, Michaux..., la práctica totalidad de la producción literaria de Serra ha sido recopilada en el volumen Ars Quimérica (1957-1996).

civisliberum dijo...

Sabia elección para una escritora. Desde mi atalaya de lector podria llevarme Melalcor, ya que tendria tiempo para reflexionar sobre el amor, el sexo y el sentido de la vida, tanto desde la desesperación de mi situación en la isla hasta mis recuerdos más divertidos.

FLAVIA COMPANY dijo...

Gracias, Francis. Intentaré conseguir un ejemplar.

FLAVIA COMPANY dijo...

Vaya, civisliberum, yo me llevaría copia de tu entrada de hoy, jajajajaa! Muchas gracias.

francis black dijo...

en La Central de c/ mallorca creo que hay.

NáN dijo...

Gargantúa y Pantagruel
Don Quijote
Tristram Shandy
La conjura de los necios

Para saber todo lo que me estoy perdiendo al alejarme del borrico pero apasionante ser humano.

FLAVIA COMPANY dijo...

Nán, quizás a una isla desierta lo que habría que llevarse es nada. Partir de nuevo en un lugar sin referentes ni miradas que nos concedan existencia. Me he preguntado a veces si en una isla desierta escribiríamos, los que vivimos escribiendo -que no "de escribir", claro-. Y no sé, es difícil responder con certeza.

francis black dijo...

Company

Tu porque escribes ?

Es una necesidad personal o una forma de entender la sociedad , en la isla desierta no hay sociedad pero supongo que la necesidad personal seguiria .

Luego hay la pregunta de porque se publica , para transmitir , compartir ....

FLAVIA COMPANY dijo...

Sí, sí, Francis, ahí está la cuestión, justo ahí. Por qué escribimos y, después, por qué publicamos. Si escribiríamos de no publicar, si insistiríamos, si desistiríamos, si buscaríamos nuevos medios de expresión. Es todo preguntas. El único modo de tener certezas sería retirarme a una isla desierta, extremo que, de momento, no entra en mis planes, entre otras razones porque aún no he decidido qué libros llevarme o si me llevaría alguno.

Esther dijo...

Yo me llevaría a mi mujer, no necesitaría nada más.

Coco Becerra dijo...

La idea de la quema de libros como medio de supervivencia aparece como una escena crucial en la novela de Somerset Maugham "El filo de la navaja", la cuál no sé si es anterior o posterior a esta que citas y no conozco, "Les Combustibles".

A una isla desierta me llevaría un montón de gente y edificios. O Sea, me llevaría una ciudad. Puede que luego me trasladara a vivir a otra isla, con menos gente.

FLAVIA COMPANY dijo...

Becerra:
No conozco ese pasaje de la obra de Maugham que, sin duda, es anterior a la de Nothomb. La buscaré. Y lo que te llevas a la isla para después irte a otra... me ha dado mucha y sana risa. Muy bueno.

Coco Becerra dijo...

Es que es muy cruel la perspectiva de dejar a una persona sola en una isla con un libro, Flavia.
Si tuviera que tomármelo en serio, me llevaría el libro de familia, para borrarme cuanto antes de él.

FLAVIA COMPANY dijo...

O a un libro a solas con una persona, pongamos por caso. El libro de familia, beuna opción.

FLAVIA COMPANY dijo...

Y por cierto, Becerra, podría ser más cruel aún dejar a alguien a solas con otro alguien, dependiendo de quién se tratara, claro. Mejor un libro que según quién, ¿no?

Coco Becerra dijo...

Flavia, no sé si he sido demasiado burdo o demasiado sutil. Lo de borrarme del libro de familia era una manera de decir que si tuviera que pasar solo el resto de mis días, seguramente renunciaría a vivir.

Y por eso, tengo que preguntarte si de verdad crees que sería más cruel dejar a una persona acompañada de otra que de doscientos gramos de papel...¿De verdad lo crees?
Quiero creer que dos personas solas y condenadas a permanecer juntas sin otra perspectiva vital de compañía, tendrían que avenirse aunque no lo quisieran. Creo incluso que hasta un verdugo, en el vacío de la soledad ante su víctima, -y con el horizonte de una soledad mayor en caso de quedarse sin ella- no podría mantener su papel por mucho tiempo.

(Esto me recuerda a una película -de John Boorman creo que es-, "Infierno en el pacífico". Lee Marvin y Toshiro Mifune interpretan a dos soldados en la II Guerra Mundial, uno japonés y el otro americano, que quedan atrapados en una isla desierta. Puede que no sea una gran película, pero sí interesante, y viene al pelo para ilustrar el asunto).

Joana dijo...

Qué grande eres, Esther!

FLAVIA COMPANY dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
FLAVIA COMPANY dijo...

Joana: Estoy plenamente de acuerdo contigo.

Becerra: Ni demasiado burdo ni demasiado sutil.