lunes, 2 de diciembre de 2013

ESQUEMAS RÍGIDOS


En el libro EL PUNTO CIEGO, de Goleman, publicado por Debolsillo y traducido por David González y Fernando Mora, hoy he encontrado este estupendo chiste:

Un hombre que se cree muerto va al psiquiatra, que naturalmente intenta convencerlo de que está vivo. El paciente se empeña en seguir convencido de que está muerto. Por fin el psiquiatra encuentra el modo de demostrarle que eso es una obsesión suya que no responde a la realidad, así que le dice:
"Estamos de acuerdo en que los muertos no sangran, ¿verdad?"
El paciente lo admite. Entonces el psiquiatra coge un alfiler, le pincha el brazo y el paciente, que empieza a sangrar, dice: Esto solo demuestra que los muertos TAMBIÉN sangran.

2 comentarios:

Araceli Esteves dijo...

Ja ja ja...La rigidez no es buena para nadie ni para nada.

Flavia Company dijo...

Araceli:
Es justo lo que ocurre antes del rigor mortis. :-)