sábado, 6 de noviembre de 2010

GRACE PALEY


Me ha dado hoy por releer un artículo que escribí para el ABC Cultural hace ya tiempo, alrededor de una frase de Grace Paley  (Nueva York, 11 de diciembre, 1922 – 22 de Agosto, 2007), y me han dado ganas de reproducirlo aquí, para compartirlo con ustedes. La sección que escribía para El Cultural se titulaba "El pez austral", y este texto, «Hallazgos». Aquí va:


Hace unos días, leyendo los Cuentos completos de Grace Paley que ha publicado recientemente la editorial Anagrama, tropecé con una de esas frases que la dejan a una pensando varios días en ella, sin conseguir o sin desear desprenderse de su eco. Decía más o menos lo siguiente: «La verdad, cuando encuentra su nivel, flota».

La verdad, cuando encuentra su nivel, flota. He repetido estas palabras durante la última semana más que cualesquiera otras. En voz alta y para mí. Y todas las veces que lo he hecho les he encontrado más sentido y más sentidos.

En este mundo en el que actualmente vivimos, en donde la verdad –la ilusión o el anhelo de la verdad– no sólo ha dejado de importar sino que se ha sustituido por la realidad –eso que todos hemos convenido en llamar realidad pero que probablemente es, para cada cual, una o varias cosas distintas–, como si fueran lo mismo o se pareciesen, esa frase resulta tan explicativa de lo que nos sucede que no puede una sustraerse a su grandeza. ¿Cuál es el nivel de la verdad? Naturalmente, el del conocimiento necesario para identificarla. A menor conocimiento, menor nivel y, por lo tanto, menos posibilidades de que la verdad suelte el lastre que supone la ignorancia y suba hasta la superficie para hacerse visible flotando ante ojos capaces de reconocerla y, lo que es más importante aún, decirla.

En menuda clase de espejo se convierte ese pensamiento de Grace Paley. Viéndose en él, nuestro mundo puede darse cuenta de cómo está enterrando cualquier posibilidad de avanzar, sumido como está en una especie de locura consumista que anula por completo la reflexión, el criterio, por no hablar ya de la abstracción o de los esfuerzos que no reciben compensación inmediata.

Se relega la experiencia, que no es nada frente a la apariencia. Se desprecia la lentitud, que molesta e interrumpe. Se arrinconan las ideas porque se prefieren los tópicos, que resultan más llevaderos. Se vive deprisa sin intención alguna de llegar cuanto antes al final: una paradoja, a poco que se medite.

Nuestro mundo se esconde detrás de la información, parapetado en la absurda ilusión de saberlo todo todos a la vez. Creemos enterarnos de lo que ocurre en la otra punta del mundo. Creemos conocer la realidad. A nadie importa si es verdad o no.

Claro está que lo único que nos perdemos, al fin y al cabo, es la posibilidad remota de alcanzar ese nivel lejano que a lo mejor nos permitiría dilucidar qué estamos haciendo aquí, y por qué y para qué. Quién sabe, tal vez estamos escondiendo la cabeza cada vez más hondo para no llegar a la conclusión de que, en efecto, como muchos seres humanos han sospechado, aquí no hacemos nada. Probablemente estamos huyendo del hallazgo. Nadie nos obliga a ser valientes.
Los cuentos de Grace Paley, por cierto, contienen, en mi opinión, algunas otras ideas por las que vale la pena leerlos.

16 comentarios:

mensajes claro gratis dijo...

Escribir es muy bueno , De ello se obtienen buenos mensajes y reflexiones de el cual se puede ayudar a otros.

dintel dijo...

Me ha encantado, la frase y el artículo.

Stalker dijo...

Espléndido artículo, Flavia...

Me pregunto cuándo lograré hacer flotar mi "verdad", o al menos lograr que emerja de sus profundidades abisales...

un abrazo

Flavia Company dijo...

dintel:
Gracias, me alegran estas coincidencias.

Stalker:
Gracias a ti también. Y bueno, no me cabe duda alguna de que tus verdades e incluso tu verdad hace tiempo que empezaron a elevarse hacia la superficie.

Francis Black dijo...

Una parte mínima de la población mundial ha llegado a un nivel máximo de confortabilidad, casas, calefacción, alimentos…. Pero la insatisfacción sigue o incluso es más grande, así que el problema está dentro no fuera. Hay una ansiedad brutal ni que te dieran un premio al final.

Flavia Company dijo...

Francis Black:
Me ha hecho mucha gracia eso de que "ni que te dieran un premio al final". Buenísimo.

s(alvaje) dijo...

pues yo no creo que tengamos miedo a descubrir que aquí 'no hacemos nada', es más, me parecería realmente liberador el hallazgo. simplemente nuestro cerebro no tiene capacidad de dar respuesta a la pregunta '¿qué hacemos aquí?'.
para mí el temor a buscar la verdad no es escontrame con ella, sino darme cuenta de que aún teniendo la capacidad de hacerme la pregunta, como ser humano no tengo la capacidad de encontrarla. y eso sí q produce angustia.
si nos ponemos a buscar respuestas a las grandes preguntas 'quién somos, de dónde venimos, a dónde vamos' más que flotar, nos veo hundidos; tocados y hundidos

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Amiga Flavia, Querida Flavia,

Me encanta todo lo que escribes, y tengo que decir que este artículo me ha gustado especialmente.

La verdad, cuando encuentra su nivel, flota (Grace Paley)

La frase que citas parece más propia de un tratado filosófico, uno de esos libros que uno no acaba un de digerir, por la profundidad que tienen. Bien podría pertenecer a Hegel, a Kant, o al mismo Platón. No espera uno encontrar en un cuento ese tipo de frases.

Luego está la exégesis que das de la frase: nuestro mundo actual es como si fuese el mundo de las Apariencias de Platón, o el de los Fenómenos de la Crítica de la Razón Pura de Kant; y el mundo que representa esa frase fuese el mundo de las Ideas de Platón, o el de los Númenos de la misma obra de Kant.

En definitiva, la Apariencia frente a la Esencia. Como muy bien dices, parece que la Sociedad Actual está en una época de decadencia en la que predomina lo aparente frente a lo real, lo falso frente a lo verdadero: sólo se equilibrará cuando la Verdad alcance su nivel. Entonces ésta flotará y todo estará en equilibrio.

Mi felicitación por tan profunda reflexión y un fuerte abrazo,

Antonio


PS.: Hago uso de algunas mayúsculas que no siguen la Ortodoxia de la RAE, pero es que, desde hace unos días, la RAE ya no es mi punto de referencia, ni reverencia, a la hora de escribir

ANTONIO MARTÍN ORTIZ. dijo...

Quizá a alguien le interese leer La verdad eterna, un bonito soneto de F. J. Ontiveros, y los comentarios que ha recibido, porque tratan precisamente este tema.

Un (otro) abrazo,

Antonio

Flavia Company dijo...

s(alvaje):
Que aquí no hacemos nada no parece la única verdad que haya que descubrir, en realidad. Más bien tendería a pensar que esa verdad es la que consigue flotar de vez en cuando. Sobre verdades que deberían flotar, recomiendo la lectura de lo último publicado de Berger, Con la esperanza entre los dientes, donde el autor se atreve a mirar a la cara a varias esencias flotantes. Y es como para hundirse, ahí no te falta razón.

Antonio:
Muchas gracias por tu reflexión y tus aportaciones, siempre tan interesantes. Y no me extraña, no, que la RAE no sea ya para ti (tampoco para mí) punto de referencia (y menos aun de reverencia). Mi abrazo con todo cariño.

Fernando dijo...

Artículo espléndido, que quizás nos lleve a la conclusión de que tenemos que huir a la desesperada de este mundo tan mediocre. Claro que ¿a dónde ir? Creo que la solución en mi caso es soportar con paciencia las estupideces que fluyen, precisamente de los niveles más altos de inteligencia y preparación. Como ya le comenté a Antonio Martín, de donde vengo a tu blog, he decidido no volver a escribir en español y volver a mi querido castellano. Adiós, ilustres académicos. Un saludo cordial.

Flavia Company dijo...

Fernando:
Un placer leerte. Los que renegamos de la RAE y sus arbitrarias decisiones comenzamos a ser legión. No es un consuelo, pero es estimulante.

Bel M. dijo...

Es que Grace Paley es impagable. Y tu artículo -creo que lo leí en su momento- lo es también. Recuerdo de sus cuentos sobre todo imágenes, y alguna de esas respuestas rápidas, inteligentes, vivaces, irónicas, bondadosas... gracias por el recuerdo y el artículo que no ha perdido ni un ápice de actualidad.
P.S. Suscribo lo de la RAE.

Flavia Company dijo...

Bel M.:
Cierto, Grace Paley es una excelente narradora. Me fascina esa capacidad suya para, partiendo de los detalles, llegar al meollo de la cuestión.
Me alegra que suscribas lo de la RAE. Si es que no tiene nombre.

NáN dijo...

Frase y artículo se expanden. Si nos preguntamos "qué hacemos", mal vamos, porque aquí no pintamos nada (todo lo más, emborronamos la naturaleza de la que deberíamos formar parte). "Estamos" y "Somos" serían puntos de referencia más cercanos.

Y ¿sabes lo que me inquieta de la frase? Lo de "encuentra su nivel". Me parece un enigma. De los que vale la pena convertir en mantra, como hiciste tú, durante un tiempo.

Flavia Company dijo...

Nán:
En efecto, eso de "encontrar su nivel" es un hallazgo inquietante. Ahít est´ttatttt ttttttttlttttattt ttttftttutttere4za 444444d4444e44 4444ñ44a4444444444444444444 (esto ha sido mi gata Sílex pasando por arriba del teclado), lo que decía es que ahí está la fuerza de la frase. Un abrazo grandote.