jueves, 12 de marzo de 2009

MICRORRELATOS. CÓMO SABER SI UNO ES LECTOR DE MICRORRELATOS.

Los microrrelatos son textos para lectores apasionados. Para lectores cuya imaginación está entrenada y necesitan altas montañas que escalar (entiéndase todo esto en el ámbito más puramente literario), misterios insólitos por descubrir, tesoros escondidos, risas impensadas, códigos ocultos y mensajes cifrados.
Los lectores de microrrelatos son creadores. Artesanos de la palabra. Adoradores de literaturas. Son gente sin complejos pero, sobre todo, sin prejuicios.
Pero... ¿cómo se sabe si uno es lector de microrrelatos?
La prueba del algodón está en el tiempo que se tarda en leer un microrrelato. El auténtico lector de microrrelatos tarda mucho más en leerlo de lo que se tarda en leerlo. ¿Juego de palabras? No. Lo que quiero decir es que si la vista necesita dos minutos para hacer la lectura desde la primera frase hasta al última, el cerebro del lector de microrrelatos necesita, en cambio, horas, a veces días, y sin duda relecturas.
Veamos tres casos contenidos en este libro de Ana María Shua cuya portada encabeza el post. Un libro que os recomiendo tan vivamente como se pueda recomendar un libro. A lo bestia. Son casi 900 páginas que reúnen la minificción completa de esta autora argentina nacida en Buenos Aires en 1951, maestra del género.
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"En la oscuridad, un montón de ropa sobre una silla puede parecer, por ejemplo, un pequeño dinosaurio en celo. Imagínese, entonces, por deducción y analogía, lo que puede parecer en la oscuridad el pequeño dinosaurio que duerme en mi habitación".
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"Un baño de inmersión caliente antes de acostarse es lo mejor para dormir tranquila, me aconseja mamá. Cómo se ve que no conoce a la loca de mi bañadera".
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El quiromántico
"El quiromántico lee su propio destino en la mano de quien será su asesino. En mi mano, en cambio, lee las Obras Completas de Oscar Wilde. Qué capacidad de síntesis, se admira. Y me augura un destino literario".

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En fin, ya veis. Las historias que hay detrás, dentro y alrededor de estos tres microrrelatos son inmensas. Y hay que pensarlas e imaginarlas. Leerlas hasta el fondo, como se apura la copa de vino, el último cigarrillo de la noche, las despedidas que no se desean.

11 comentarios:

Francis Black dijo...

MICRORRELATO DE KAFKA

“La verdad sobre Sancho Panza”

Sancho Panza, que por lo demás nunca se jactó de ello, logró, con el correr de los años, mediante la composición de una cantidad de novelas de caballería y de bandoleros, en horas del atardecer y de la noche, apartar a tal punto de sí a su demonio, al que luego dio el nombre de Don Quijote, que éste se lanzó irrefrenablemente a las más locas aventuras, las cuales empero, por falta de un objeto predeterminado, y que precisamente hubiese debido ser Sancho Panza, no hicieron daño a nadie. Sancho Panza, hombre libre, siguió impasible, quizás en razón de un cierto sentido de la responsabilidad, a Don Quijote en sus andanzas, alcanzando con ello un grande y útil esparcimiento hasta su fin.

Lucy dijo...

Hola, Flavia!
Sempre intento escoltar la secció del programa "La Ventana" de la Ser on Millás llegeix microrrelats que envia la gent. Un dia va llegir un que va enviar la Vanesa, jeje. I ara li van a publicar un que va enviar a un concurs literrari, jiji.
Per cert, estic llegint-me el teu llibre, genial! Com sempre! Em racione un conte al dia i ja l'acabo, snif.
Besets

Soledad Sánchez M. dijo...

Soy incondicional de los microrrelatos, y comparto tus ideas sobre como leerlos. Es verdad que alguno me ha dado muhísimo de sí.
Ya conocía a Ana María. Me parece genial.

Un beso, Flavia.

Botavara dijo...

Me quedo con "las despedidas que no se desean"... y sigo despidiéndome.

Álex Nortub dijo...

¡Qué bueno!

Flavia Company dijo...

Francis:
Es buenísimo ése de Kafka, sí. Me encanta.

¿Alguien tiene algún otro para dejar por aquí?

Lucy:
Mil gràcies.
El Millás és un gran microrrelatero!!!

Soledad:
Los lectores de microrrelatos, tarde o temprano, acabamos encontrándonos. :)

Botavara:
Sigamos despidiéndonos, sí. :)

Alex:
Concretamente... ¿a qué te refieres? Jajajaja. Gracias por dejarte caer por aquí.
Tu blog es estupendo, por cierto.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Flavia,

Me encanta que nos digas que hay cosas que hay que hacerlas con tiempo y lentamente, como es leer. A mí tampoco me gusta la gente que no lee, sino que devora. Un día, una alumna me dijo que se había leído LA ENEDIDA entera en una noche y por poco que la suspendo. Lo que pasa es que no me lo creí.

Ahí tenéis tres relatos breves. Son míos, y os los regalo.

(I) EL CUCHILLO RENCOROSO

El cuchillo rozó el hueso del jamón y se melló. “No te perdonaré nunca que me hayas destrozado”. Eso fue lo que tuvo que oír el jamón.

(II) EL FILETE

La mujer se hizo sangre en un dedo con un cuchillo de cocina mientras cortaba un filete. “Eso te pasa por agredirme” fue lo que dijo el filete. “Nunca te lo perdonaré” prosiguió.

(III) SUSPENSOS

No le guardo rencor alguno a mi profesor de Latín ni al de Matemáticas por haberme suspendido, aunque no se lo perdonaré nunca. En realidad no me suspendieron a mí, sino a mi amigo Chuletas que fue el que me hizo los exámenes.
Firmado: Cazurro el Vago.

winsta dijo...

Uno del gran Monterroso:

La tortuga y Aquiles

Por fin, según el cable, la semana pasada la tortuga llegó a la meta.
En rueda de prensa declaró modestamente que siempre temió perder, pues su contrincante le pisó todo el tiempo los talones.
En efecto, una diezmiltrillonésima de segundo después, como una flecha y maldiciendo a Zenón de Elea, llegó Aquiles.

ramon dijo...

Los paísajes de Arturo

Cada mañana, Arturo mira por la ventana del vagón de metro que lo lleva al colegio. Cada mañana Arturo, de camino al colegio, se llena de paisajes y colores.

Le gustan especialmente los matices del verde del valle que se ve entre las paradas de Lesseps y Vallacarca y los azules primavera de los mares cercanos a la estación del Valle Hebrón.

Pat Rizia dijo...

va a resultar que una sí es lectora de microrrelatos. Me cuesta más leer un libro de micros que una novela del XIX. Fue un placer conocerte en Zeta, un fuerte abrazo, Patro.

Flavia Company dijo...

Antonio, Winsta, Ramón:
Me encanta que os animéis a dejar micros, ya sean vuestros o de otros. Gracias.

Pat Rizia:
Me encantó que coincidiéramos. Ya he ido a tu blog. Y seguiré yendo. Nos vamos encontrando, entonces.