viernes, 12 de diciembre de 2008

TOTALITARISMOS Y LITERATURA

Sigo sin abandonar el tema del post anterior.
Estoy leyendo "Sanatorio bajo la clepsidra", de Bruno Schulz. Un texto extraño y personal. Y mientras lo leo no puedo dejar de pensar en su vida, mejor dicho en el final de su vida, tan propio de la barbarie, en este caso nazi.
Schulz nació en Drohobycz -Austria en el XIX; Polonia y más tarde Rusia en el XX- en 1892. Era hijo de un tratante de papel, y su primera vocación fue la de ser pintor -se conservan excelentes obras suyas-. Sin embargo, quiso el azar que una escritora polaca llamada Zofia Nalkowska leyera un manuscrito suyo titulado "Las tiendas de color canela" e impulsara su edición. La aparición del libro conmocionó a los círculos de vanguardia. El público, como es natural, permaneció indiferente. El público jamás asume lo raro, lo distinto.
La cuestión es que, como era judío, en 1941 estaba confinado en el ghetto judío de Varsovia y pasó a servir a un oficial de la Gestapo llamado Landau que, al parecer, lo protegía porque le gustaban sus dibujos. Otro oficial de la Gestapo, rival del primero, supo de esa predilección por Schulz y, para fastidiar al tal Landau, un día que se cruzó por la calle con el escritor le descerrajó un tiro en la nuca que acabó con su vida. Y ya está.
Os copio un fragmento de su narración "La época genial":
"Los sucesos ordinarios están alineados en el tiempo, permanecen enhebrados en su curso como un hilo. Allí tienen sus antecedentes y sus consecuentes que, apretujándose, se pisan los talones sin parar, sin cesar. Esto también tiene su importancia en la narración ya que su alma es la continuidad y la sucesión.
Mas, ¿qué hacer con los acontecimientos que no tienen su propio lugar en el tiempo, los acontecimientos que llegaron demasiado tarde, cuando el tiempo ya había sido distribuido, compartido, descompuesto, y ahora se hallan suspendidos, no clasificados, flotando en el aire desamparados y errantes? ¿Acaso el tiempo es demasiado insignificante para todos los sucesos? ¿Es posible que todas las localidades del tiempo fuesen vendidas? Preocupados, corremos a lo largo del tren de sucesos preparándonos para el viaje. Por el amor de Dios, ¿acaso no hay aquí venta de billetes para el tiempo?... ¡Señor revisor!
¡Calma! Sin pánico, lo arreglaremos calladamente con nuestros propios medios. ¿Habrá oído hablar el lector de los carriles paralelos del tiempo en el tiempo de doble vía?
Sí, existen ramificaciones del tiempo, en verdad algo ilegales y problemáticas, llevando un contrabando semejante al nuestro, ese acontecimiento fuera de lugar, inclasificable, y uno no puede mostrarse demasiado exigente.
Intentemos, pues, encontrar en algún punto de la narración un desvío, un callejón sin salida, para arrojar allí esa historia ilícita. Sin miedo, sucederá imperceptiblemente, el lector no sufrirá ningún trauma. Quién sabe, quizá, cuando estamos hablando de ello, la dudosa maniobra está realizada y avanzamos por el callejón sin salida.
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Tal vez Schulz se trasladó, después de ser asesinado, a ese tiempo paralelo que, ojalá, no encuentra modo de terminar.

21 comentarios:

ANTONIO dijo...

Texto denso y difícil. Lo leeré varias veces más. Ahora sólo se me ocurre pensar en el Edipo (Edipo Rey de Sófocles) que, sin darse cuenta y sin desearlo, va contra corriente, está buscando su ruina, mientras cree buscar su salvación y la de su pueblo, como si, obedeciendo a un impulso desconocido, se hubiera bajado de su tren y se hubiera subido a uno que va en dirección contraria, aunque paralelo al primero.

Flavia Company dijo...

Antonio:
Me ha gustado mucho tu observación.
Es verdad, la aparente salvación de Schulz fue su condena.

Francis Black dijo...

No he leido nada de este escritor , aunque tiene buena pinta es de la familia Kafka , no ?

Por cierto ayer vi que hay un libro que reune los relatos de Lispector :

http://www.lacentral.com/9788498412475

Yo ahora estoy con Magris un tiempo .

Javier Luján dijo...

No conocía a Schulz, ni en su faceta como dibujante, ni tampoco como escritor... En ambas me ha impresionado, desde este post. He de darte las gracias.
Un saludo.

Flavia Company dijo...

Francis:
Schulz tradujo a Kafka. Es uno de esos escritores con mundo propio, sí. Algo más críptico que Kafka, sin embargo, diría yo.

Javier Luján:
Gracias a ti por dejar tu saludo.

ANTONIO dijo...

Tienes mucha razón, Flavia, en lo que dices. Has dado en el clavo de la Tragedia Griega. Todos los héroes buscan su salvación y esta búsqueda los lleva a la perdición y la ruina. En Esquilo son manejados como títeres por El Destino. En Sófocles parece que ellos dirigen sus actos, pero en realidad son víctimas de su propia ceguera. Eurípides nos presenta unos personajes más humanos: son en parte partícipes y responsables de su Destino. En el caso de los Judíos y el Holocausto, creo que hay de todo. La Tragedia Griega fue superada por los Judíos del Holocausto: ellos lucharon contra todo. Hasta Dios -su Dios- se olvidó de ellos.

civisliberum dijo...

Todos tenemos una parte nuestra dentro de ese tiempo paralelo y siempre esta parte estará vagando por ahi, de hecho creo que todo lo que es genial deambula fuera de esa alineación temporal, es lo que nos hace ser más nosotros mismos y escapar de la mediocridad ambiental

Francis Black dijo...

Traductor de Kafka, vaya.

Tengo una serie de dudas, supongo que no se lee igual un texto que hay que traducir que uno que no o una vez se es traductor ya es imposible distanciarse de un texto. ¿Los autores que traducís os influyen más que los otros por el hecho de meteros tanto en el texto? y la última al leer un libro traducido a una lengua que tú también traduces vas pensando en las posibles variables u opciones a poner. Resumiendo, el traductor puede dejar el lado profesional y centrarse en la historia o va viendo la "sala de maquinas" todo el rato.

Bueno soy un poco pesado con el tema .

Flavia Company dijo...

Antonio:
Sí, la tragedia griega supo reflejar con gran acierto la condición humana.

Civisliberum:
Esa otra dimensión tan cercana y tan invisible, ¿verdad?

Francis:
Sí, tradujo al polaco "El proceso".

Sobre tus preguntas: En efecto, no se lee igual un texto que se va a traducir que uno que no.
Y tampoco se lee igual una traducción si se dedica una a traducir. Al menos, de las lenguas que se conocen. Tal y como dices tú, se lee entre líneas, y si quien ha hecho la traducción no lo ha bordado, se entrevé la lengua de origen.
Yo procuro leer los textos originales.
Finalmente, no creo que me influyan más los autores a los que traduzco aunque, muchas veces, traduzco autores a los que admiro, precisamente porque los admiro. Traduzco poco, porque no vivo solo de la traducción. Y me gusta elegir y trabajar con mucho tiempo, disfrutando.

ANTONIO dijo...

Flavia, totalmente de acuerdo con lo que dices. Tú, como siempre, concisa y exacta. Como en "Las Geórgicas" de Virgilio (la obra más perfecta que existe en 1500 años de vigencia del Latín), ni sobra ni falta ninguna palabra.


Teodicea del Holocausto.
Si alguien quiere leer un buen estudio sobre la Responsabilidad del supuestamente Todopoderoso Dios de los Judíos, puede consultar el estudio de Felipe Martín Huete (Algarinejo, 1972), Doctor en Filosofía por la Universidad de Granada en
http://serbal.pntic.mec.es/~cmunoz11/huete58.pdf

Se pueden ver vídeos sobre el Holocausto colgados por la Yad Vashem (Museo del Holocausto) de Jerusalem en
http://es.youtube.com/watch?v=9zte0vT8MaA

Joana dijo...

Leí hace años la obra completa de Schulz, en una edición de Siruela que incluía "Las tiendas de color canela", "Sanatorio bajo la clepsidra" y 4 relatos cortos. Me entusiasmó. Tanto que quiero dudar de que esa sea realmente toda su obra. Quiero pensar que pudo escribir algo más antes de que un descerebrado lo descerebrase. ¿Lo sabes tú, Flavia?

Flavia Company dijo...

Joana:
Estaba escribiendo una obra titulada El Mesías que, por desgracia, desapareció para siempre jamás.

NáN dijo...

Excelente excelente tu texto y el extracto que has puesto. Gracias, Joana, por decirnos dónde están. Fblack, Magris es un país para quedarse un buen rato.
Terrible el Holocausto de aquel tiempo, como lo es el de ahora sobre tantos y tantos pueblos. La barbarie hasta ese punto de matar a un ser humano simplemente por fastidiar a un colega no tiene tiempo fijo ni pueblo-víctima fijo.

Joana dijo...

Gracias, Flavia. Qué triste!

Francis Black dijo...

flavia

Gracias por las respuestas .

Nan

Si y me gusta que tenga tanta variedad , novela breve , articulos , ensayo , ....

ANTONIO dijo...

Más Teodicea:

"Dedisti nos tamquam oves ad vescendum
et in gentibus dispersisti nos.
Vendidisti populum tuum sine lucro
nec ditior factus es in commutatione eorum"
(Salmo 44, 12-15)

(Como ovejas al matadero nos entregaste,
y en medio de los pueblos nos has desperdigado.
Vendiste a tu pueblo sin ganancia,
y no te has hecho más rico con el intercambio"

NáN dijo...

Jopete, Antonio, es estupendo contar contigo y tu sabiduría clásica.
Además, me encanta que lo pongas en latín con la traducción, porque al pasarde esta al original se encuentra un sonido magnífico.

Un lujo.

Flavia Company dijo...

Nán:
Totalmente de acuerdo contigo. Tener por aquí a Antonio es un auténtico lujo.

Antonio:
Lo dicho.

Miss Totem dijo...

MISS TOTEM
Claro que si Sr Bruno Schulz, claro que están a la venta los billetes para los carriles paralelos del tiempo !!!! Solo hay que estar atento al imprevisible vendedor de billetes! Aparece cuando le da la gana, sin avisar y esto es muy desagradable. Pero cuando asombra la nariz rápido coged un ticket!!!!
Y la prueba está en que el otro día estaba yo esperando en la consulta del medico. Como de costumbre, me lleve un libro para hacer menos pesada la espera. Al cabo de unos minutos entro una señora muy mayor, debía rondar los 90 años. Iba acompañada de una chica muy joven. Me quedé sorprendida por la blancura del cabello, de la cara y del jersey de la viejecita. Parecía toda ella de porcelana. Su lado coqueto se desvelaba por el lazito de color azul marino que se atrevía a llevar en el pelo. Alce la mirada un par de veces, ella me inspiraba curiosidad y tristeza. Volví a mi lectura. Y de pronto apareció el vendedor de billetes de los mundos paralelos….Me entregó el billete, le pague con una sonrisa tonta y fue entonces que la viejecita empezó a explicar como fue la primera vez que asistió a una fiesta con representantes de la Aristocracia Rusa! Con un acento extranjero describió el vestido que llevaba, su peinado y el carácter reservado de su marido. Luego de forma muy desordenada dijo que la fiesta tenia lugar en una isla finlandesa que con la guerra paso a ser Rusa. Me perdí en estos detalles geográficos pero me quedé imaginando a aquella mujercita asustada con tanta gente importante, y como único conocido su querido esposo. Me transporté por un momento a otra época, a otro país, a otra clase social !
Fue entonces que descarrilé. El Dr. Gonzalez pronunció me nombre, yo dije “si soy yo “y la viejecita paro su relato. Pero en sus ojos húmedos sentí que ella aun no había bajado del tren del carril paralelo, aun estaba allí, joven, bonita, asustada y bien viva ¡
Ya sabéis, estar atentos, porque no muy lujos, siempre hay un vendedor de billetes para los carriles paralelos del tiempo!

Flavia Company dijo...

Miss Totem:
Precioso tu relato. Embriagador. Me ha encantado. Muy sugerente. ¡Y envidiable! ¡Quiero escuchar las historias de la viejecita del lacito azul!Y sí, es verdad, de pronto pasa el vendedor de billetes de tiempos paralelos y el único modo de reconocerlo es estar alerta.

ANTONIO dijo...

Nán y Flavia,

Muchas gracias por vuestros elogios, seguramente inmerecidos, pero, bueno, “a nadie le amarga un dulce”.

Cicerón, quizá el más grande orador que haya existido, tal vez con la excepción de Demóstenes, defendía en un proceso a A. Licinio Arquías, que había sido uno de sus maestros. Es uno de los mejores dfiscursos de Cicerón y en el que mejor defiende lo que es el “Humanismo”. Comenzaba así:

“Si quid est in me ingenii, iudices, quod sentio quam sit exiguum, ...in primis hic A. Licinius fructum a me repetere prope suo iure debet” (Cicerón, “Pro Archia poeta”).

(“Si algo de ingenio hay en mí, jueces, el cual me doy cuenta de lo pequeño que es, es A. Licinio, aquí presente, quien debe casi por propio derecho reclamar de mí el fruto”).

No es que sea mi caso, pero sí quiero dejar copnstancia aquí de que, si algo de Latín sé, además de a mis maestros, se lo debo a mis alumnas, muy buena alguna de ellas. Seguro que ella leerá esto.

Por otra parte, me parece elemental y educado, por deferencia al lector, dar siempre la traducción de cualquier texto que se cite en una lengua diferente a la usual.