jueves, 10 de enero de 2008

RAREZAS DEL RENACIMIENTO


El otro día, en el jacuzzi del gimnasio, me quedé acongojada frente a una imagen poco común. Un señor de mediana edad, en bañador, o sea desnudo de cintura para arriba, apoyados los codos en el borde del jacuzzi, disfrutaba de los chorros que, seguramente y a juzgar por su postura (tipo el que toma el sol repantigado), notaba en la parte posterior de las piernas. El desasosiego provino de mi sorpresa. El hombre tenía pechos de mujer. De una talla considerable. Pechos de mujer cubiertos en su parte superior, justo hasta los femeninos pezones, por el vello espeso que algunos hombres tienen en esa zona del cuerpo. Mi desazón provino de mi incapacidad para dejar de mirar. Me maravillaba su naturalidad. La del hombre y la de su cuerpo. Él encajaba en sí mismo. Era perfectamente posible. Lo que no encajaba era su entorno: el gimnasio, la gente, yo.

Ésa es la naturaleza de la diferencia: mostrar al mundo que se equivoca al pensarse.


La imagen me catapultó a un cuadro de José de Ribera que me dejó perpleja cuando lo vi por primera vez. "La mujer barbuda". Y es que la representación de las rarezas era muy del gusto de la sociedad renacentista. No hay más que pensar en los bufones y enanos de la corte.

"La mujer barbuda" nos muestra un caso extremo de virilización e hirsutismo. La retratada es Magdalena Ventura de los Abruzos, llegada a Nápoles con 52 años, procedente de los Abruzos. Fue el duque de Alcalá, Virrey de Nápoles, quien encargó a Ribera pintar a esta mujer. Aparece junto a su marido y con un niño en los brazos, a punto de ser amamantado. En una inscripción en la pilastra pintada en el ángulo inferior izquierdo del cuadro se nos informa de que fue a los 37 años cuando a Magdalena empezó a crecerle semejante barba.
¿Qué debió de pensar ella cuando Ribera le propuso que posara?

17 comentarios:

dErsu_ dijo...

Debio ser una alucinación, quizás provocada por los excesos de los ejercicios gimnásticos. No creo que nadie encaje en ningún sitio.

francis black dijo...

Los jacuzzi son un peligro , hace unos años estaba en uno y pense, ahora vendran tres tias buenas y tal .... a los cinco minutos entraron tres octogenareas y se dedicaron a comentar uno de los culebrones de Tv3 y es que la vida no es una peli Porno .

sombretti dijo...

"A lo mejor no se me ve tanto la barba como me parece a mí"

winsta dijo...

Al ser humano siempre nos llama la atención lo diferente y no sólo en El Renacimiento, en el XIX una de las grandes atracciones de los circos eran esas personas que tenían un físico no habitual y en la actualidad también, sirvan de ejemplo estos récords: el más alto, el que tiene las uñas más largas, el que tiene el pelo más largo...

Gracias por lo que he aprendido sobre ese cuadro al leerte.
Creo que la modelo debió sentirse halagada.

Hoy me quedo con tu frase: "Ésa es la naturaleza de la diferencia: mostrar al mundo que se equivoca al pensarse."

helena dijo...

No se que debió pensar ella cuando Ribera le propuso que posara.
Pero lo que si se es lo que probablemente hubiera hecho de vivir en la actualidad,habria acudido a ¿Donde estas corazon? o La Noria o habria salido en Aqui hay tomate prepio pago de un sustancioso cheque y ala a vivir de la barba.

dintel dijo...

Próximamente se estrena la película XXY. Ando impaciente por verla porque me interesa mucho ver ("redundo", llamadme mirona)como trata la "diferencia".

FLAVIA COMPANY dijo...

Dersu:
Jajajaja. Podría ser debido al exceso de ejercicios gimnásticos... pero no, de esos excesos como que no.

Francis:
Nunca hay que esperar lo mejor. Si es que...

Sombreretti:
Gracias por las risas que me ha provocado tu comentario.

Winsta:
Gracias a ti.
Y sí, quizás se sintió halagada. ¿Y cohibida?

Helena:
Y no pasaría a la posteridad, en efecto.
(O iría a Corporación dermoestética o como se llame. O a Svenson).

Dintel:
Avisa cuando se estrene. La comentaremos.

civisliberum dijo...

Recuerdo haber visto el cuadro hace tres o cuatro años en una exposición del CCCB llamada El salvatge Europeu, y realmente me causo impresión el cuadro con toda su extravagancia barroca y su critica sarcastica a la familia.

En cuanto al compañero de jacuzzi si no le gustasen sus pechos no las mostraria en el gimnasio o se las hubiese operado. También cabe la posibilidad de que fuese una mujer peluda. De todas formas siempre podra cerrar los ojos imaginar y meterse mano a el mismo.

FLAVIA COMPANY dijo...

Civisliberum:
Es que no tenía pinta el hombre precisamente de estar contento con sus pechos ni nada parecido. Era un hombre... pues ¿qué te diría yo? Uno de esos actores bigotudos, panzones y bajitos de las películas españolas de los sesenta.
Su actitud era, más o menos, como si fuera inconsciente de sus tetas. Como si pensase, como diría Sombretti: "Quizás no se me ven tanto como me parecía".

NáN dijo...

por primera vez m he fijado en el desdentado y ojeroso marido. Me pregunto si ese estado de sufrimiento que aparenta estaría relacionado con el hecho de que a tu mujer le crezca esa barba. O con el hecho de que se la dejara crecer para poder "vivir" de esa rareza.

No soy público para esas diferencias, me producen un pudor tremendo: como a ti con el tetudo, sé que no podría dejar de mirar y creo que mi mirada les sería ofensiva.

francis black dijo...

Flavia tu te encuentra lectores tuyos por la ciudad ? Imagina que el tio del jacuzzi llega a ser un lector tuyo , te ve se emociona y empieza a pegarte la paliza y tu sin poder dejar de mirarlo .

Por cierto , entre lo del albornoz y lo de hoy, tu gimnasio es de lo mas raro .

FLAVIA COMPANY dijo...

Nán
Es cierto, uno tiene miedo de ofender con la mirada.
El estado de consunción del marido, que es una de las cosas que siempre me ha despertado mayor curiosidad de ese cuadro, da lugar a fantasías varias: puede ser que la barba lo haga infeliz, sí, pero podría ser también que la barba lo haga feliz y que esa felicidad lo obligue a sentirse culpable. Esta opción me gusta más.

Francis:
La imagen de ese señor corresponde perfectamente a la que podría tener uno de mis lectores. Los "diferentes" pueden tener en alguno de mis libros un refugio.
Y sí, mi gimnasio, tienes razón, es particular. O tal vez yo miro donde no debo, jajajajaja.

francis black dijo...

Aqui hay un tema : los escritores y sus lectores , puede ser que un escritor quede decepcionado con sus lectores , en las firmas de Snt Jordi , por ejemplo, que te creas que tienes un perfil de lector y luego sea otro , EXISTE EL PERFIL DE LECTOR ?

Yo una vez fui a que Company me firmara un libro y cuando ya se me habia pasado la verguenza , veo que se larga con dos niños pequeños a mirar paradas de libros . Ese gesto me molo .

errante dijo...

me quedo con lo que has insinuado: creo que se sentiría cohibida...

y me quedo con lo que ya te han alabado anteriormente: "Ésa es la naturaleza de la diferencia: mostrar al mundo que se equivoca al pensarse".

FLAVIA COMPANY dijo...

Francis:
¡Jajajajaja! ¿Así que me fui con dos niños pequeños? Muy bueno. Lo siento.
Pues no, la verdad es que, en mi opinión, no existe "un perfil de lector", sino muchos, todos, por suerte.
Y defraudar... defraudan más los escritores que los lectores, creo, en general.

Errante:
Cohibida, sí.
Y gracias por el halago.

Anna (Ateneu) dijo...

Flavia, hauries d'haver-te dedicat a l'endocrinologia: Homes amb pits que quan fan footing els molesten pq reboten, nenes que quan creixen descobreixen que són nens amb els testicles infradesenvolupats, dones barbudes, homes amb genitals microscòpics, dones amb desarreglos hormonals que fan que els pits els arribin fins als genolls....

Si no ets com representa que has de ser les passes putes...

José Manuel Ruiz Marcos dijo...

Claro que el novelista no "quiere" publicar en las novelas su propia biografía, Flavia.Pero ella le "traiciona".De dónde va a sacar el autor sus grandes convencimientos, sus nostalgias y visiones, sus "obsesiones" si no es de la propia vida.Walter Benjamin ha escrito que "la hora del nacimiento de una novela es la de la soledad de un hombre que encuentra que tiene que contarle al mundo lo que le ha preocupado en la vida".Y hay autores a quienes esa soledad les sorprende ya de muy jóvenes porque han vivido intensamente. Escriben intensamente y sin haberlos visto nunca ni tratado, uno los conoce y se los define sin equivocarse. Si cuelgan sus escritos es para que les lleguen a más gente, para disipar un poco esa terrible soledad.
JoséMa