sábado, 12 de septiembre de 2009

EN RECUERDO DE LAURA NAVAU. (ROSA/NENA)

No suelo yo escribir entradas demasiado personales en el blog.
Ocurre sin embargo que hoy, por ser el día que es, deseo hacerlo.
Dicen que nadie muere del todo mientras haya alguien que lo recuerde.
Hoy, 12 de setiembre, a las 1o de la mañana más o menos, se cumplieron 20 años de la muerte de mi madre, Laura Navau. (Algunos la conocieron por Rosa, otros por Nena). Tenía 49 años. Y era una mujer muy singular. Apasionada, vital, compleja, sensible, divertida, tierna, culta, inteligente. Muy cariñosa. Amiga de sus amigos. Y una madre excepcional.
Porteña enamorada de Barcelona. Viajera incansable. Decía que cuando una viajaba no podía tener ni sueño ni hambre ni dolor.
Leía mucho, le gustaba la ópera. La música en general.
Era aventurera, valiente, atrevida. De izquierdas. Solidaria.
Tenía una voz preciosa y profunda, pero cantaba mal.
Sigo echándola de menos. Como el primer día. No puedo comprender cómo he sido capaz de vivir veinte años sin verla. Ni cómo voy a ser capaz de seguir así para siempre.
Hay mucha gente que la recuerda con cariño. Me lo dicen a veces, quienes la conocieron, me dicen "qué especial era tu madre, qué fantástica".
Esta foto que dejo aquí se la tomé un día en que estábamos charlando las dos en mi habitación. (Esa mesa sobre la que está apoyada era mi mesa de estudio, de la época universitaria. La lámpara de pie es la que todavía tengo). Es probable que en ese momento tuviera justo la edad que tengo yo ahora, cuarenta y cinco años, sí.
Le gustó mucho vivir. Y lo hizo intensamente.
Seguro que le habrían entusiasmado los teléfonos móviles, internet, los blogs. No tendría uno, pero le encantaría aparecer en éste.
Va por ella.

38 comentarios:

Ø dijo...

gràcies; com t'ho podria dir...

Flavia Company dijo...

"Zero partit":
Gràcies a tu.

Bárbara dijo...

Y guapísima, por cierto. Me ha emocionado tu recuerdo.

Mercè dijo...

Una no sabe como puede vivir cuando se van los que más queremos y los que más nos quieren. Lo peor para mi es ese "para siempre" o "nunca más". Duele, duele mucho. Se aprende a vivir, pero es difícil pasar un solo dia sin recordar.
Las entradas personales e íntimas también está bién compartirlas. Un abrazo.

Flavia Company dijo...

Bárbara:
Pues sí, muy guapa. Gracias por compartirlo así, dejándote caer por aquí.

Mercè:
"Nunca más" es muy duro, sí, durísimo. A veces insoportable. Gracias. Un abrazo para ti también.

Amaia dijo...

Debió de ser una mujer increíble,una madre singular pero no menos que su hija,sangre de su sangre.
Forta abraçada,sempre se'n va una part de nosaltres i hem de aprendre a viure coixejant,és el que hi ha.
Petons!

NáN dijo...

Morir es aceptable. Tonto el que no esté preparado para eso.

Pero morir tan joven, no. Por eso no lo has aceptado ni lo aceptarás jamás. Ese tantas cosas cosas que habría hecho. Tanta compañía que te podía haber dado.

Como amigo, solo puedo conmoverme por esa herida abierta. Eso, saber que tenemos que vivir con las heridas, también hay que aceptarlo.

Un abrazo, Flavia.

Pat Rizia dijo...

Y guapa. Tu madre también era guapa. Sí, yo que perdí a mi madre el año pasado, también me pregunto cómo se puede seguir con un agujero tan grande colocado en el centro mismo de la vida de una. Un abrazo enorme, Flavia. Patro.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

Mi muy querida Flavia,

Me sumo a ese homenaje tan tierno que le haces a tu madre, a la que tuve el placer de conocer personalmente. Es que las madres no deberían morir nunca: es una injusticia de la Naturaleza que una madre se vaya del todo. Estoy seguro de que la tuya no se ha ido del todo: buena parte de ella, quizá la mejor, permanece viva en ti. Todavía recuerdo aquel momento tan entrañable en el que, en el último homenaje que le hicimos todos los que la queríamos, y la queremos, que somos muchos, tú, en un acto de entrega sublime, pusiste donde ella reposaba unos cuantos ejemplares de tu primera obra, “Querida Nélida”.

De buen seguro de que tu madre, que en paz descanse, está ahora en el Paraíso comentando con la mía los hijos e hijas tan generosos que dieron a luz.

“Requiescant in pace” (Descansen en paz).

Un beso especial, mi querida Flavia,

Antonio

Flavia Company dijo...

Amaia:
Muchas gracias por la compañía. Fue, en efecto, alguien singular.

Nán:
Eso es, morir a según qué edades es una desventura. Gracias por tu cercanía, siempre, una vez más.

Pat rizia:
Vaya, siento lo de tu madre. Es así, tan duro, tan sin defensas. Un abrazo fuerte fuerte.

Antonio:
Estuviste cerca entonces y sigues cerca ahora. Amigos así ayudan a seguir adelante a pesar del dolor.

Ave dijo...

Era muy guapa tu madre. Te pareces mucho a ella.

Por mucho tiempo que pase siempre están ahí, ¿verdad?
Un abrazo

Paola Vaggio dijo...

Me han emocionado mucho tus palabras y la fotografía de tu madre. Se ve muy bonita en todos los sentidos. Te cuidará siempre. Muchos ánimos. Va el abrazo.

Flavia Company dijo...

Ave:
Gracias, sí, era realmente muy guapa. Por suerte, sigue en mí.

Paola:
Gracias, guapa. Era bonita en todos los sentidos´. Me gusta que me digas que me cuidarás siempre: así lo siento yo.

Isabel dijo...

Me ha conmovido y me he sentido identificada.

Una no quiere mostrar sentimientos. Yo disfracé algo esta ausencia en mi blog también a primeros de este més, pero no me canso de repetirlo, por suerte aquello que nos bulle dentro, lo escribimos y eso nos humaniza.

Un placer leerte y conocerla. Gracias por tu sinceridad.

baldufa c'est moi dijo...

Entrada melancólica pero necesaria. Gracias por compartir

Paula Mocinho dijo...

Siempre he pensado que el mundo está completo con mi madre dentro. No sé cómo será cuando no esté, y la verdad, no quiero saberlo; por eso admiro a las personas que como tú siguen ahí después de un golpe tan duro. ¿Cómo era el verso aquel de César Vallejo? Hay golpes tan duros en la vida que yo no sé... O algo así. Un saludo afectuoso.

annaiprou dijo...

Una vez más, tengo la piel de gallina... Tus palabras de tan llenas explotan en mis ojos. De repente me he pillado encendiendo una vela. Por tu madre. Por todas las madres y por todas las hijas. Por no esconder jamás lo que se siente.
Una abraçada.

s(alvaje) dijo...

muy guapa tu madre.

no quiero imaginar el dolor que supone la pérdida de alguien a quien se quiere tanto, q se hace tan necesario en tu vida.
cómo te van a robar el derecho de llamarla para explicarle cualquier nadería?
es cruel.
robarle la vida a alguien que sólo ha vivido una parte, es cruel, sobretodo para quien tiene que seguir por aquí aprendiendo a vivir con su ausencia.

un beso para ti, q eres parte de ella, materia q se transforma, y otro para ella. con mucho cariño.

Flavia Company dijo...

Isabel:
Hay que ir escribiéndose, sí. Gracias por estar aquí.

Baldufa:
Gracias a ti. Es un placer siempre verte por aquí.

Paula:
Gracias por tu comentario, por estar aquí. El poema es éste:

Hay golpes en la vida, tan fuertes ... ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma... Yo no sé!


Son pocos; pero son... Abren zanjas obscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán talvez los potros de bárbaros atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte.


Son las caídas hondas de los Cristos del alma,
de alguna fe adorable que el Destino blasfema.
Esos golpes sangrientos son las crepitaciones
de algún pan que en la puerta del horno se nos quema.


Y el hombre... Pobre... pobre! Vuelve los ojos, como
cuando por sobre el hombro nos llama una palmada;
vuelve los ojos locos, y todo lo vivido
se empoza, como charco de culpa, en la mirada.


Hay golpes en la vida, tan fuertes... Yo no sé!


Annaiprou:
Muchísimas gracias. Qué gesto tan bonito. En serio, gracias. Seguimos.

Flavia Company dijo...

s(alvaje):
Una crueldad la vida, a veces. Otras una maravilla. Cara y cruz. Un beso, guapa.

Què t'anava a dir dijo...

Flavia m'he quedat parada, la teva mare era guapíssima!

Mentre et llegia pensava que quina sort que jo encara conservo la meva. Amb tots els seus defectes però és la meva.

Molt emocionant el post.

Nora Almada-Poramoralarte dijo...

Flavia!!! me encantó poder "ver" a tu mamá. Gracias Flavia. Gracias, Laura.Un beso

Flavia Company dijo...

Què t'anava a dir:
Sí que era guapa, sí. Muy guapa. Es una suerte hacerse mayor y tener todavía la compañçia de la madre. (En casi todos los casos).

Nora:
Me gusta que la vean, sí. És una forma de que siga acá. Gracias. Beso.

Botavara dijo...

Si te transmitió esa LUZ que desprende en la foto, tod@s estaremos un poco más iluminados.
Gracias por ésto.

Flavia Company dijo...

Botavara:
Tus comentarios siempre me provocan una sonrisa cálida. Gracias.

Carol Blenk dijo...

Mi padre se fue cuando yo tenía 17, ya ves, qué edad más mala... ¿Sabes? Aún me pregunto qué pensaría él de la vida que llevo, qué le parecería la última de la Coixet, si le gustaría cómo visto, cómo me gano la vida... Aún me hago esas preguntas, tal vez tú también te las hagas. Pero lo más importante es que la querías, se nota, y ella te sigue queriendo, no te quepa la menor duda.

Seguro que ella, en el cielo, dibuja figurillas con las volutas de humo, feliz de tener una hija como tú.

Un abrazo, Flavia.

Marian dijo...

Gracias por regalarnos con tanta generosidad este momento de amor y añoranza.

Un abrazo

Helena dijo...

Flavia,
con que cariño la recuerdas!
Todo un privilegio haber tenido una madre así.
Seguro que hay mucho de ella en ti.
Besos

Andrea Franco dijo...

Hola Flavia,
que bueno que compartas esto con los que te leemos.
Es muy duro seguir el camino sin la persona que fue la hacedora de que hoy estemos aquí, es cómo empezar a caminar nuevamente, y solos. Te entiendo, porque pasé por lo mismo, hace 21 años atrás, a mis 22 años, cuando más la necesitaba. Creo, que uno no se resigna al hecho de la pérdida, tan solo se acostumbra a no escuchar más su voz y a carecer de esas caricias que te tranquilizaban cuando una estaba triste. Espero sinceramente que en algún momento todos nos volvamos a reunir. A lo que si veo a mi madre le diré:..."se hizo larga la espera, pero mientras tanto, hice las cosas que nos justaban hacer juntas, disfrute de mis logros y entendi a la distancia tus enojos". Y creo que en tu caso Flavia, tu madre no puede estar más que orgullosa de vos por tu crecimiento y el lugar que hoy ocupás, tan meritorio por cierto.
saludos desde Buenos Aires,
Andrea.-

Andrea Franco dijo...

Hola Flavia,
que bueno que compartas esto con los que te leemos.
Es muy duro seguir el camino sin la persona que fue la hacedora de que hoy estemos aquí, es cómo empezar a caminar nuevamente, y solos. Te entiendo, porque pasé por lo mismo, hace 21 años atrás, a mis 22 años, cuando más la necesitaba. Creo, que uno no se resigna al hecho de la pérdida, tan solo se acostumbra a no escuchar más su voz y a carecer de esas caricias que te tranquilizaban cuando una estaba triste. Espero sinceramente que en algún momento todos nos volvamos a reunir. A lo que si veo a mi madre le diré:..."se hizo larga la espera, pero mientras tanto, hice las cosas que nos justaban hacer juntas, disfrute de mis logros y entendi a la distancia tus enojos". Y creo que en tu caso Flavia, tu madre no puede estar más que orgullosa de vos por tu crecimiento y el lugar que hoy ocupás, tan meritorio por cierto.
saludos desde Buenos Aires,
Andrea.-

Flavia Company dijo...

Carol:
Sí, también yo me hago muchas veces preguntas sobre qué pensaría sobre esto o aquello. Hay cosas que me gustaría consultarle... ya sabes qué supone... Seguro que también tu padre está orgulloso de ti. El amor no se va jamás.

Marian:
Gracias a ti por estar aquí, y también un abrazo.

Helena:
Ojalá, ojalá haya mucho de ella en mí.

Andrea Franco:
No tengo claro que volvamos a reunirnos pero... por si acaso, voy a empezar una lista de las miles de cosas que me quedan por decirle.

Joan dijo...

Flavia: Las palabras de recuerdo hacia tu madre me han emocionado, y las has escrito justo en unos momentos muy duros para mí. Nos "conocimos" hace poco menos de 5 meses y sigo tu blog desde entonces, pero no me había decidido a dejar mi huella en él. Un abrazo.
Joan

Flavia Company dijo...

Joan:
¿Cómo estás?
Gracias por estar aquí, y por "dejarte ver". Un fuerte abrazo.

civisliberum dijo...

Precioso y sincero homenaje. Era realmente guapa, como tu.
Tal como dices que era seguro que estaria orgullosisima de ti.
Una forta abraçada.

carmen dijo...

Llego tarde pero llego.
Preciosa entrada sobre tu madre.
Que gusto que la describas de manera tan detallada ,significa la unión que existía entre ambas.
A cuantas personas les puedes preguntar ,¿como es o era tu madre ?,y no sabrían que responder.
Que importante es la comunicación ,la comprensión ,el amor entre padres e hijos .
Era muy guapa y ella vive en tu recuerdo.¡Que importante es hablar de las personas que ya no estan ,así nunca se mueren.Gracias por compartirlo con los que de vez en cuando nos acercamos por aquí.
Saludicos cariñosos.

acuarana dijo...

que bonito nena...:)
oye...muchas felicidades guapa!

evadir-se dijo...

Gracias por compartir este entrañable recuerdo. Quienes en su dis perdimos a la nuestra entendenos perfectamente de la añoranza diaria que nos invade aún pasados tantos años.Cuánto la echamos de menos,cuánto nos hace falta, cuánto daríamos por volver atrás el tiempo y poder sentir su olor, su tacto y su voz un segundo..Aunque las dos sabemos que eso se consigue sólo cerrando los ojos.
un beso de recuerdo compartido

jordi martin mateo dijo...

Hola Flavia.

Hace mucho tiempo que ya no veo tus articulos en "EL PERIODICO". Era lo unico bueno que se podia leer de esa publicación.

Los hecho mucho de menos.

Hoy --y vaya por delante que tambien estoy pasando un muy mal momento personal, pues hace meses que me quedé sin trabajo, y vivo gracias a la ayuda de mis padres--
he visto la entrada averca de tu madre en tu blog, y, una vez más, me has emocionado. Es más, te diré que me has hecho arrancar lágrimas.

Nada más, Flavia. Sigue adelante y recuerda a tu madre con esa mezcla de ternura y de cariño que tanto te caracteriza. Yo, como tu, hare lo mismo.

Y cuando muera mi madre, morirá algo conmigo.

Te recuerdo con cariño. Un fuerte abrazo y espero verte... pronto.

JORDI MARTIN MATEO