lunes, 24 de diciembre de 2007

NAVIDAD


Ya están aquí, descolgándose por las fachadas, bajando por las chimeneas y subidos a los automóviles. Luego, unos cuantos coletean, y siguen ahí fuera de temporada. Me inquietan casi tanto como los gnomos de jardín.

18 comentarios:

francis black dijo...

Bueno a mi este personaje me parece un reclamo antipaternalista brutal .

PAPA NO EH

y con este lamentable chiste propio de un niño de doce años con metalidad de cuatro , os deseo , que vaya bonito .

s(alvaje) dijo...

pues ojito esta noche, flavia...

FLAVIA COMPANY dijo...

s(alvaje):
he pasado la noche sin que ninguno de esos muñecos me agrediera en forma alguna. ¿tú bien?

s(alvaje) dijo...

a mí no me han agredido, me han visitado en sueños y me han dejado un scrabble para que juegue con las palabras. a veces me gusta sentirme niña de nuevo.

dintel dijo...

De acuerdo contigo, aunque pienso que nada puede superar a los gnomos de jardín. Y eso que por aquí, se ven poco porque proliferan más los buhos de conchas de almejas o los ceniceros de igual índole. ¿Los has visto alguna vez?

FLAVIA COMPANY dijo...

s(alvaje):
Scrabble: Me encanta.

Dintel:
¿Búhos con conchas? ¿Ceniceros de igual índole? ¿Dónde estás? ¿A qué lugar te refieres cuando escribes "aquí"? ¡Qué miedo! Jajajajaja.

NáN dijo...

También yo he quedado impresionado, Dintel. ¿Dónde venden búhos de conchas de almeja?

s(alvaje) dijo...

Flavia,
Scrabble: te reto.

sombretti dijo...

La foto es de un concesionario de coches? qué mal gusto, mondieu!!

dintel dijo...

En San Carlos de la Rápita. Por esta zona, en pueblecitos costeros, encuentras las clásicas tiendas de souvenirs y en ellas, a parte del cenicero típico de "tequieropapá", venden una artesanía conchil (con permiso de Forges) que no tiene desperdicio. Incluso, vi, en uno de sus caminos, una casita, de esas que se construye en un pequeño terreno, cuyas paredes estaban adornadas, sin dejar espacio atómico, con conchas marinas. Si encuentro la foto, la colgaré en mi blog. Debo remover archivos antiguos.

FLAVIA COMPANY dijo...

Dintel:
Es verdad, sí, recuerdo la tienda de la calle en donde está o estaba el Picardies, sí, sí, qué impresionante. Hay miles de objetos "de terror" construidos a base de conchas de almejas, y de caracolillos, y de caracolas. ¡Si aquel comercio era o es, incluso, un museo! Este fin de semana intentaré encontrar alguno de esos maravillosos objetos, fotografiarlo y dejarlo aquí como muestra incontestable. Gracias. ¿Eres de la Ràpita o el destino te ha llevado hasta allí?

dintel dijo...

De paso, nada más. Yo soy de la Condal.

FLAVIA COMPANY dijo...

Dintel:
Curiosas coincidencias, pues.

dintel dijo...

Huy.

FLAVIA COMPANY dijo...

Dintel:
Huy?

dintel dijo...

Adjetivar coincidencia con la palabra curiosa me pone onomatopéica, no más.

civisliberum dijo...

Se podria hacer una variante del tiro al plato con esos diminutos papas noel que intentan entrar en nuestros domicilios colandose pos los balcones. Además esta la ventaja de las lucecitas que los iluminan y hacen resaltar más aún su fealdad.
Con los años este deporte podría llegar a ser olimpico.

FLAVIA COMPANY dijo...

Civisliberum:
Genial. Deporte olímpico, sí. Es cmo un sueño. ¡Jajajaja!