jueves, 13 de septiembre de 2007

MÚSICA

Me cuesta comprender a quienes dicen que les resulta indiferente la música, que podrían vivir sin ella, que no les interesa, de ninguna clase, nada. Pues cuánto ruido tiene que haber en esas vidas, ¿no?

12 comentarios:

francis black dijo...

Ya , pero lo que tampoco puede ser es que nos metan la música hasta en la sopa . Para mi tiene su momento y su lugar , en casa , en un concierto , pero no en la playa , el super , cualquier tienda , el gimnasio , al final si que es un ruido .

Ahora es gratis , no creo que nadie menor de 18 años compre un cd y eso a la larga le restara valor .

Os dejo un youtube :

http://www.youtube.com/watch?v=U4FAKRpUCYY

8 min

NáN dijo...

Totalmente de acuerdo contigo, Francis (lo que no signfica desacuerdo con Flavia, que escribía sobre la música; no decía que hubiera cualquier música en cualquier sitio).

Me encanta la música, aunque pocas veces sé lo que estoy escuchando (reconozco la portada y sé que me gustan los cortes 5 y 7, por ejemplo).

Pero también adoro el silencio o el ruido de las cosas. En una cafetería me gusta escuchar el sonido de las voces, las pisadas, las tazas de café chocando con los platillos. O el silencio (sé que me repito), para pensar y leer.

¿Por qué esa música charanguera o de ascensor en todas partes? Hace unos años estábamos mi pareja y yo en Alicante (mi ciudad de origen) y a ella le pareció una buena idea pensar en un sitio como ese para la jubilación. Cuando me lo dijo ibamos en un autobús urbano, ¡en el que sonaban los 40 principales! Le señalé ese "ruido" y le dije que en una ciudad así, ni hablar.

Me parece una falta de respeto esa música impuesta.

(creo que me he enrollado mucho)

FLAVIA COMPANY dijo...

He escrito incluso artículos en contra de la ¡horror! "música ambiental" (autobuses, trenes, tiendas, consultas médicas, gimnasios, etc.) Como sabéis, me refería a otra cosa. Seguimos.

francis black dijo...

sobre la música escuchada en serio , es decir por voluntad propia me quedo con el flamenco ( rumba) y el Jazz . El concierto del Messey Hall de CHARLIE PARKER , con Gillespie , Mingus , Powel , max roach es una pasada .

de flamenco el sexteto de Paco de Lucia .

Ripley dijo...

Yo no podría vivir sin música, acompaña mi vida y mis días, cada momento tiene la más adecuada y escucho de todo no me cierro a nada .No puedo creer que haya gente que diga que les resulta indiferente.

Coco Becerra dijo...

Si la música de consumo no suele decir nada a quienes escuchan música culta es por un exceso de esos lugares comunes del género, se explora poco o nada cuando se trata de revalidar el ritmo que arrastró el verano anterior a las pistas de baile a una masa de jóvenes debidamente motivados por la parrilla simplificadora del calor, el alcohol y las ganas de compartir su juventud con otros jóvenes; motivos todos bastante respetables a los que se unen la monótona propaganda radiofónica y televisiva. La música simple tiene un objetivo simple, no es tan difícil que lo cumpla; ni tan ilícito, diría yo.
Lo molesto es que esos mismos tics acomodaticios los sufra la música culta, por llamarle de alguna forma y entendernos, la que no persigue algo tan sencillo como acoplarse al ritmo de la cadera. El jazz, al que considero música culta, tiene unos patrones tan identificables como la rumba. Por mucho que sean bastante más complejos, sufren de lo mismo, la tentación del éxito mundano es demasiado fuerte. Pero tampoco es que sea algo nuevo, en el barroco los patrones eran inamovibles. Luego, las generaciones de músicos rompedores con la tradición, los dodecafónicos y los atonales, se cruzaban las influencias de forma tan descarada que un pasaje melódico los expulsaba del paraíso de los nuevos elegidos.
Descartando epígonos, queda la idea primigenia, el motor de arranque de los auténticos creadores. Bach, en El clave bien temperado, se atreve a introducir notas que sugieren el nacimiento de la atonalidad. Schoemberg descubre un mundo en esas pocas notas. Charlie Parker deja atrás -y allí abajo- el fraseo jazzistico.
Para mí, como para Azúa en sus lecturas o audiciones que no coinciden demasiado con las mías, música de verdad es la que hacía esa gente. Los demás vienen a continuar sus ideas, puede que con suerte a explorarlas sino a pulirlas y, en el peor de los casos, explotarlas si añadir no ya un ápice creativo, ni siquiera una gota de sudor.
La música, entonces, para quien la enfrenta como algo más que oyente, se convierte en lo que debería ser la poesía; la búsqueda de un lenguaje propio, único. Lo peor y lo mejor de ese lenguaje único es que debe tratar de hablar de algo que no se conoce todavía, con lo que los pasos se dan en el vacío. Si se encuentra eco, no se pisa ese terreno, las resonancias son una herramienta útil.
El problema, la gran dificultad, el asunto en sí, es que sin resonancias es imposible objetivar el cuándo se llega a alguna parte. Al buscador, al creador, sólo le queda la intuición, herramienta que cierra el círculo de lo no-objetivable.
Yo, que no sé leer partituras, encuentro en los pentagramas un algo de las representaciones tridimensionales de las cadenas de ADN. Hay un código en ello, un mensaje objetivo pero extremadamente complejo; eterno por insondable.
El universo está latiendo, vive, sus pulsos nos empujan, somos partículas desprendidas de una misma cosa que buscan reunirse. Puede que la música o la poesía busquen dibujar el mapa de esa reunión, pero nunca podrán trazarlo completo porque el final nos está negado. Si el final de la creación universal, doblada la curva de la expansión, es la contracción, el punto de llegada es el mismo de partida; la absorción total.
El fin de la creación es su propia negación, otro círculo. El círculo.
http://video.google.es/videoplay?docid=-6984208089899995423&q=goldberg+variations&total=195&start=0&num=10&so=0&type=search&plindex=0


Flavia:
Este texto lo publiqué en el blog de Azúa, en el Boomerang. Si te parece improcedente el colgar cosas ya dichas en otro lugar, siéntete libre de borrarlo o decirme que lo haga yo.
Si lo he traído aquí es porque me parece que tenía sentido, ya que volvería a decir lo mismo que entonces, nota arriba, nota abajo.
Un saludo.

francis black dijo...

Esta claro que COCO a matizado mi idea , pero lo profundo esta ya en mi comentario ( es broma ) .

A veces asustas COCO , voy a pasar de ir donde tu comentes .

LA CURA dijo...

Dejad paso a LA CURA por favor...

¿Que podemos decir sobre esta maravilla llamada MÚSICA? ¿Que es la Música? ¿un arte? mucho más que eso, es sin duda nuestro alimento espiritual más directo que un ser humano pueda tener. Es la "gasolina del alma", "la banda sonora de nuestra vida", perfilada según nuestros gustos...Sin ella morimos...no somos nada, sólo aire sin rumbo fijo...Una pluma que se la lleva el viento, la Música (que no el Ruido) hacen de la vida una experiencia única, insustituible. La Música nos tranporta hacia otros mundos de fantasía, la Música es sencillamente la creadora de nuestros sentimientos. Obviar la Música es obviarse a sí mismo...es autodestruirse.

Para cualquier mal espiritual, que os Cure la Música...

Buenas noches a todos.

FLAVIA COMPANY dijo...

Estoy con La Cura: alimento del alma. La música es la única apariencia del tiempo. Es arte y es ciencia. Transmite emociones a pelo.

Becerra: Adelante con tus comentarios, bienvenidos sean cuales fueren. No me parece incompatible publicarlos en dos blogs. Yo también cuelgo aquí algunos de los artículos que publico en El Periódico. A veces, cuando hemos dicho una cosa y la hemos dicho tal como queríamos decirla, no tiene sentido buscar nuevas fórmulas para decir lo mismo. Y esto parece un trabalenguas, pero no.

Nán:
Fíjate tú que más que del ruido de las cosas, me gustaría hablar del sonido porque, en efecto, lo que suena en las cafeterías que no tienen máquinas tragaperras -eso sería ruido-, las ruedas de los coches deslizándose por el asfalto mojado... a veces pueden parecer una especie de música de percusión.

Lo de la música me viene de lejos: he estudiado piano. Y clarinete, jajajaja, estuve tocando en una Banda Municipal incluso, una experiencia interesante, compartir con cien personas el gusto de interpretar música.

francis black dijo...

Es el Metal Machine Music de Lou Reed MÚSICA ? es ruido ?

Por cierto hay una exposicion en el Cosmocaixa FISICA Y MUSICA .

FLAVIA COMPANY dijo...

Francis Black:
Muy bueno lo de Miles Davis y Coltrane. Gracias.

FLAVIA COMPANY dijo...

Las variaciones Goldberg, qué maravilla, sí.