domingo, 4 de marzo de 2012

LA SEMANA

MI SEMANA (apartado ocio cultural) DE DOMINGO A DOMINGO



LECTURA DE LA SEMANA 
¿Por qué ser feliz si puedes ser normal?, de Jeannette Winterson. Publicado por Lumen.


Autobiografía estremecedora de esta excepcional autora inglesa. Interesante. (Por cierto, pedazo de título, ¿no? Fue la frase que le dijo la madre adoptiva de la autora cuando ésta admitió que era lesbiana).



Domingo 26 de febrero
Nader y Simin. Una separación, en el Méliés.


Una película tremenda, dura, tensa, valiente y profunda. La recomiendo.


Lunes 27 de febrero
La Vampira del Raval en el Teatre del Raval.


Un entretenimiento demasiado largo. Risas aseguradas, eso sí.


Martes 28 de febrero
Película "Shame" en el Floridablanca.


Completamente prescindible. Guión sin pies ni cabeza. Pero con mucho culo, polla y teta. Eso sí que lo tiene. :-)


Miércoles 29
Marcelo Mercadante en el Harlem Jazz Club


Con dos palabras: IM PRESIONANTE
Mercadante toca el domingo que viene en el Ateneu. No os lo perdáis.


Jueves 1 de marzo
Voyagers en Sala Tallers de Teatre Nacional


Imprescindible. Una de las obras más interesantes de la temporada.
Interpretaciones impecables.
Texto interesante y ameno.
Escenografía estupenda.


Viernes 2 de marzo
Luces rojas en el Floridablanca


Primera mitad de la peli, en ascenso.
Segunda mitad, en picado.
¿Conclusión? Id solamente si os interesa mucho el tema.


Sábado 3 de marzo
Fausto en el Verdi (casi, porque me equivoqué de hora)


ERGO, sin comentarios. Los haré cuando la haya visto.


Domingo 4 de marzo
ZOO con mi hermana y mis sobrinos. (Los dos más peques, Mateo y Olivia)


LO MEJOR DE LA SEMANA. AQUÍ TESTIMONIOS GRÁFICOS:


12 comentarios:

Francis Black dijo...

Joder me mola tu vida :http://www.youtube.com/watch?v=zXILNBZwKEQ

Botavara dijo...

A mi tampoco me gustó Shame... decepción.

Flavia Company dijo...

Francis:
:-) Eso es bueno.

Botavara:
Decepción total, en efecto.

artdeescriure dijo...

" ¿Por qué ser feliz si puedes ser normal?". ¿Qué es ser normal? Alcanzar la felicidad es, a mi parecer, una de las mayores expectativas en la vida:)

Flavia Company dijo...

artdeescriure:
La normalidad viene de la NORMA. No es nada más que una convención que se convierte en imposición.
La madre de la Winterson era una mujer profundamente religiosa que jamás se atrevió a vivir.

artdeescriure dijo...

Ya es suficientemente corta la vida como para no vivirla. Si seguir la norma implica vivir bajo unas imposiciones y renunciar a quien quieres, sea hombre o mujer, prefiero mil veces la felicidad:)
Bonitas fotos junto a tus sobrinos en el zoo.

Botavara dijo...

El libro...la Winterson, excepcionales, como siempre. Lo tenía en mis manos al día siguiente de aparecer en la librería!

Flavia Company dijo...

artdeescriure:
No podría estar más de acuerdo con lo que comentas.
Las fotos: es que mis sobrinos son tan divertidos, :-)

Botavara:
La Winterson es una autora honesta y arriesgada. Eso la hace sumamente interesante siempre, incluso en sus propuestas más irregulares.

Botavara dijo...

No podría estar más de acuerdo. Cada libro es una apuesta. A mi ya me tiene ganada ;)

Anna dijo...

Hòstia que gran que està l'Olivia, mare meva!!! Clar, es porta 4 mesos amb la meva i els nascuts en aquella època ja son nens petits que corren...

Flavia Company dijo...

Anna:
Està preciosa i gran, sí. Quan vegi la teva fliparé. :-)

Jordi Santamaria dijo...

Normativo viene de "norma", precepto. Normalidad viene de "norma", concepto estadístico basado en la distribución normal demográfica, que incluye en su zona "normal" a la inmensa mayoría de la población, y en sus extremos a la minoría con excepciones.
Ser normal no es nada bueno ni malo, aunque sí que es fácticamente mayoritario y común.
El comentario tirano de su madrastra era desafortunado, aunque sí contenía gran parte de realismo. La aspiración a la felicidad muchas veces choca con estar en según qué márgenes, y tal vez el secreto está en saber plantarse, o en renunciar a una parte de esa felicidad muy dudosa de acabar accomplished.
De ahí a negarse la propia condición sexual hay un océano, sólo mutilable por una represión de la época (veáse antaño, franquismo, castrismo, et al).