Esta tarde he ido al cine Mélies a ver "Melancholia", la última película del singular (para bien y para mal) Lars von Trier. Me ha gustado. Me ha parecido una conmovedora reflexión sobre la condición del alma humana, sobre la incapacidad para alcanzar la felicidad, sobre el miedo, sobre el amor y el odio. La metáfora que ilustra el fondo argumental, ese planeta recientemente descubierto detrás del sol que se acerca de manera peligrosa a la Tierra, es de una intensidad abrumadora. Qué poderosa la melancolía. (La conozco bien, a la muy zorra. Se me ha instalado en el corazón y no hay manera de expulsarla.)

8 comentarios:
Es que no la tienes que expulsar, amiga. Se irá tal como ha venido. Forma parte del vaivén de la vida. Si no se retira la marea, ¿cómo diablos va a volver a subir?
Besos
Araceli:
¿No hay que expulsarla? ¿Pero tú sabes cómo me tiene? Es una tirana. Quiero que se vaya por donde vino, pero ahí sigue ella, impertérrita y atacando sin tregua, muchas veces en la línea de flotación.
Flavia, he seguit la teva recomanació de The artist i m'ha encantat! Tendre, senzilla, captivadora...deliciosa.
Prenc nota de la nova recomanació.Melancolía: tendencia a la tristeza permanente. Ets massa vital per estar aquí instal.lada. No m'ho crec :)
lescriptora:
No sóc jo qui s'instal.la a la melancolia, sinó ella la que s'instal.la en mi, :-)
M'alegra que t'hagi agradat The artist.
Es como una lapa pegada al casco... yo también la conozco (a la muy zorra).
Botavara:
Exacto. Hay que ver qué aguante tiene (la muy zorra).
Yo ando igual, quiero expulsarla y no puedo, se me ha quedado dentro. Una joya. Mi reconciliación con Lars von Trier una vez más. Esto es un sinvivir!
Un saludo,
Marta
entrenomadas:
Tal cual, reconciliación después del enfado. Con Lars (llamémoslo así, jajajaja) pasa eso. O lo amas o lo odias. Intermitentemente.
Un saludo, Marta.
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